![]() |
| La especialista principal del TTIB Alamar Este, Andrea del Sol (al centro de la imagen), introduce una de las sesiones de trabajo. Fotos: Jesús Muñoz Machín |
“¿Por qué reunir a las mujeres de Micro X (poblado de Alamar, en el municipio de la Habana del Este) y visibilizar sus propuestas ambientales?”, preguntaron recientemente varias personas en el Taller de Transformación del Barrio (TTIB) Alamar Este.
“Nosotras tenemos mucho que dar y no siempre hemos podido hacerlo…”, argumentó una de las asistentes con la precisión digna de cualquier manual feminista.
La alocución “tenemos mucho quedar”, así de sencilla, hizo referencia a la fuerza de las mujeres para impulsar iniciativas transformadoras en su comunidad. A su vez, esas palabras confirman cómo los procesos colectivos enriquecen la autoestima y la confianza a nivel personal y también de los grupos en que participan.
De igual modo, invertir la ecuación trasmitida en la frase “(…) no siempre hemos podido hacerlo (…)” fue, desde el inicio, uno de los propósitos esenciales. Sacarlas de la rutina, alejarlas de un contexto, que si bien lo experimentan de maneras diferentes, tiende a estar condicionado por la sobrecarga de roles tradicionales asumidos por ellas —labores domésticas y de cuidado fundamentalmente— y anula sus capacidades de sumarse a los proyectos más trascendentes. E incluso, ante esa realidad, aquellas que sí participan suelen ver limitado su potencial creativo.
“Somos importantes”, “tenemos voz en los espacios sociales”, “por qué no, sí podemos”, “esta es una oportunidad más para dejar claro cuánto valemos”, son expresiones que ilustran igualmente la necesidad de reconocimiento y autoreconocimiento de las mujeres en Micro X, así como la toma de conciencia acerca de sus capacidades.

