jueves, 26 de mayo de 2016

Documental refleja conflictos raciales desde una perspectiva familiar


La película se estrenó el 25 de mayo para festejar el Día de África, instaurado en esa fecha desde 1963. Foto: Jorge Luis Baños IPS


A través de una grabación casera y fotos familiares, el audiovisual revive la vida de una mujer negra en la etapa neocolonial cubana.

Tomado de IPS Cuba

La Habana, 26 may.- Mediante una propuesta íntima y familiar, el documental “Diálogo con mi Abuela”, de la cineasta Gloria Rolando, refleja los conflictos raciales experimentados por la nación cubana en los años 20 del pasado siglo.

Estrenado este miércoles en la sala habanera Charles Chaplin, el audiovisual de 40 minutos mezcla realidad y ficción en un recorrido por la vida de Inocencia Leonarda Armas y Abreu en su natal Santa Clara, a unos 300 kilómetros de la capital cubana.

La grabación casera de una conversación que sostuvo Rolando con su abuela en 1993 y las fotos familiares sirven de pretexto para revisitar sucesos íntimos y otros más generales del contexto republicano en Cuba.

“Es una película hecha entre lágrimas y alegría, con un esfuerzo emocional muy grande para toda la familia”, confesó la directora en sus palabras de presentación.

La realizadora y guionista de 63 años apuntó además que se trata de su “primera obra” exhibida en ese prestigioso cine del estatal Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica (ICAIC), en más de dos décadas como directora.

La cineasta Gloria Rolando ha abordado las temáticas raciales y afrocubanas en varios audiovisuales. Foto: Jorge Luis Baños/ IPS
Por su parte, la periodista Gladys Egües resaltó el hecho de que la premier se realizara el 25 de mayo, fecha en la cual se conmemora el Día de África.

“Es algo simbólico, porque de esta forma abrazamos a los antepasados y expresamos el orgullo de contar con una rica herencia llegada desde ese continente”, sostuvo la destacada reportera y escritora, distinguida con el Premio Nacional de Periodismo en 2013.

El historiador Tomás Fernández, especializado en la temática racial, comentó a la Redacción de IPS Cuba que la obra “es otro aporte al rescate de la memoria de esas personas traídas desde África de manera forzada y se convirtieron en parte esencial de nuestra identidad”.

“Como dijo el intelectual Fernando Ortiz, —y lo parafraseo— Cuba sin el negro no sería Cuba, y a eso podríamos agregarle que América sin el legado africano no sería un continente tan diverso y rico”, subrayó.

Destacó también que “Diálogo…” es un producto comunicativo “comprometido en la lucha contra la discriminación racial, contra la historia oculta de nuestros antecesores negros”.

A su juicio, “muestra artísticamente esa República Neocolonial discriminatoria en la que vivieron nuestras familias y donde las personas negras no tenían espacio para alcanzar la realización plena”.

“Hay también muestras de cómo algunos negros con conciencia racial lucharon y se enfrentaron a quienes intentaban marginarlos”, precisó el investigador.

El autor de “El negro en Cuba. Colonia, República, Revolución”, aseguró además que “de una forma sutil, el documental hace una crítica fuerte al racismo enraizado en la cultura actual”.

“Gloria pone en evidencia toda esa supuesta cultura popular que vende cuadros y artesanías de mujeres negras bembonas (labios grandes), de cuerpo voluptuoso y casi siempre semidesnudas, lo que responden a un cliché racista presente en el imaginario desde el siglo XIX”.

Tal vez muchas familias cubanas pueden autoreconocerse en este relato audiovisual. Foto: Jorge Luis Baños/ IPS


Herencia y debates actuales

Activista por la reivindicación de los derechos de las personas negras, la cantante Magia López opinó que el audiovisual “es muy inspirador, debido a que muchas familias cubanas pueden autoreconocerse en el relato”.

Remarcó que la propuesta de Rolando “es una invitación a revisar profundamente la herencia familiar, esa que está ahí y puede perderse si no se atesora”.

Según expresó, “quizás “Diálogo… sirva para que las nuevas generaciones sientan la necesidad de explorar al interior de sus familias y la relación de lo personal con lo que sucede en un país”.

“Ojalá esta obra tan humana ayude a que las personas se sienten junto a sus abuelos y abuelas para descubrir lo mucho que pueden contar”, concluyó la rapera que en 2016 cumple 20 años de carrera artística.

Entretanto, Fernández se refirió a lo necesario que es “el arte comprometido para luchar contra las discriminaciones”. Cuando los temas son tan complejos “se deben someter a discusión desde un tono de fraternidad y concordia, para no crear resentimientos y frustraciones”, acotó.

Asimismo, señaló que “no es acertado pensar que la crítica a la ideología y a la cultura racista en el país es nueva o que llegó con la Revolución y las investigaciones actuales”.

“Esta lucha es muy añeja, porque viene desde los cimarrones, desde los palenques, las luchas por la independencia y la abolición de la esclavitud, toda una historia que debemos rescatar aún más”, concluyó.