Por Sara Más y Jesús Muñoz. Revista Mujeres
El machismo no es patrimonio de las familias tradicionales, también asoma y hasta goza de buena salud en configuraciones familiares de nuevo tipo o emergentes, distanciadas del modelo tradicional compuesto, en esencia por madre, padre y descendencia. Así lo hace ver el psicólogo Ariel Arcaute, investigador del grupo de estudios sobre familias del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS).
Al estudiar diez parejas homopaternales en la capital cubana, Arcaute encontró que 70% se definía por prácticas tradicionales; 20 % eran emergentes a cambio, con rasgos tradicionales y algunos novedosos; y solo 10 % calificaba como innovadoras protectoras, que innovan y a la vez ejercen gran protección sobre niñas y niños en un contexto donde no se reconoce a las familias compuestas por dos padres homosexuales.