lunes, 12 de noviembre de 2012

¡Buena suerte, Leonel!


Leonel Duarte/Tomada de internet

Por Mario Herrera, comentarista de la emisora COCO.

Ya me lo había dicho mi amigo Osmany Torres, Leonel Duarte esperaba para irse a Alemania después de muchas decepciones. Osmany me dio sus contactos .Me apuré a entrevistarlo. ¡Gran sujeto ese! Cero arrogancias y muchas ganas de cambios que mejoren las condiciones de los futbolistas cubanos sin renunciar a la esencia.

Ahora  me comentó que el hecho se consumó. Leonel se fue. El dueño de un equipo de octava división en la Bundesliga corrió con los gastos para que “Leo” jugara una temporada con él y de paso lo llevaría a probarse en exámenes abiertos que realizan los clubes de primera en la búsqueda de nuevos talentos.

Cuando me lo contó me alegré por el exdelantero cubano, pero no dejé de sentirme mal por Cuba. Una vez más perdimos un talento extra clase, que migra en pos de un sueño que nada tiene que ver con política, ni con la “fama y el dinero”. Sólo se trata de superarse a sí mismo, intentarlo, mientras siguen algunos obstinados en mantener cerrada esa posibilidad.

 La migración no es un fenómeno único de Cuba, pero sólo aquí se le da una connotación política que no lleva. Lo peor es que cuando un atleta abandona el país, deja automáticamente de ser accesible a la selección nacional de su deporte y no por decisión del jugador precisamente.

Observemos cada cuánto hay que renovar los equipos de voleibol, cuántos beisbolistas han abandonado a nuestro bello archipiélago, atletas de casi todas las provincias y deportes (para no ser absoluto). También el fútbol ha tenido migraciones. Ninguna tan dolorosa como la de los olímpicos de 2008.

 Muchos son los que consideran que Cuba no es tierra de futbolistas, sino de peloteros (dicen esto por intereses personales o por ignorancia).

No quiero meterme una vez más en la comparación fútbol-béisbol, porque no viene al caso. Solo llamo la atención a las condiciones que tiene nuestro deporte nacional y de las que carece por completo el más universal en nuestro país.

No obstante, acá tienen un listado de jugadores cubanos fuera de nuestras fronteras. El primero en abandonar a la selección en un evento internacional fue Maikel Galindo en 2005. Chivas USA se hizo de sus servicios, y fue una revelación el delantero, al que las continuas lesiones lo llevaron al Dallas FC y ahora, con más de treinta años a la segunda división norteamericana, en LA Blues; allí tiene como compañero en el arco a uno de la generación 2008, José Manuel Miranda (Pepe), y a Erlys García.

Quien ha llegado más lejos, a punto de ser considerado el mejor mediocampista defensivo y jugador titular en el Todos Estrellas de la MLS ante Chelsea,  es el pinareño Osvaldo Alonso, del Seattle Saunders. Y  hace apenas tres semanas recibía mención especial Yordanis Álvarez (Real Salt Lake) en el once de la semana de la propia MLS.

El capitalino Lázaro Alfonso Prats (Virulo) juega para SV Remlingen/Ehleihausen alemán. Joel Apesteguía sigue anotando goles por Cataluña para el CF Ripollet. Yanly Ayala juega para el Välerenga de la segunda división noruega. Julio Cesar Espinosa  con Mississippi Storm de otra de las ligas norteamericanas (NPSL). Miguel Ferrer en la segunda  para el Charlotte Eagles.

Uno que verá seguramente a Leonel, será Oniel Hernández, que milita para Sport Club Arminia Bielefield de tercera división. Por Italia anda Samón Rodríguez, quién no ha podido pasar de la serie D, mientras que en segunda búlgara, para el PFC Spartak Viena, Genadi Lugo.

Yaikel Pérez llegó a El Salvador para prestar sus servicios al Alianza, Danny Quintero (El Pulpo) evita goles para SV Nollingen, liga comercial B del Alto Rin, Alemania. Eders Roldán juega para Fullerton Rangers en la NPSL y Eduardo Soborno en Montreal Impacts.

A quienes les perdí el rastro fueron Pedro Faife y Reinier Alcántara que después de llegar y hacerlo de forma convincente en el Miami FC, un técnico nuevo los condenó al olvido a pesar del reclamo de jugadores, afición y resultados. También se me perdió Yosniel Mesa (El Capi), después que el año pasado Chivas USA le invitó a la pretemporada. Lester moré emigró ya “muy viejo”, sin pretensiones y terminó en River Plate, pero de Puerto Rico.

El punto es que los cubanos, que no tenemos esas súper escuelas, con todas las condiciones, hemos llegado a puestos importantes, a ligas profesionales, y sí podemos jugar al fútbol a un nivel mayor.

Volviendo a Leonel, con veinticinco años ha partido un poco atrasado para bailar en la casa del trompo. Confío en el avileño. Ojalá y lo logre. ¿Se imaginan que llegue al Bayer Múnich?

¡Buena suerte, Leonel!