miércoles, 13 de noviembre de 2013

LSB femenina: las campeonas reclaman mayor atención

Yamara Amargo, selccionada la Mejor Jugadora en el FIBA Américas.


Por Jesús E. Muñoz Machín

En el sector periodístico no es común elogiar el trabajo ajeno, aun cuando esta práctica puede ser un excelente ejercicio de humildad. En este caso, el reconocimiento es para el trabajo “Ellas pitan como el tren”, publicado hace unas semanas en el diario Juventud Rebelde, por Norland Rosendo.
Se trata de una entrevista realizada a Rainel Panfet, director técnico (DT) del equipo Capitalinas, que disputa la Liga Superior de Baloncesto (LSB) femenina. Un elemento sobresale en el texto: la intencionalidad de visibilizar el torneo de mujeres. Para deslizar las siguientes reflexiones, y con permiso de Rosendo, me apropio de algunos criterios expuestos por Panfet en la entrevista.
El DT de Capitalinas fue enfático cuando expresó: «Pero en mi modesta opinión pudiera dársele más atención por parte de los directivos del deporte y por la prensa. Ellas también merecen ser televisadas (…)».
He aquí una realidad del movimiento deportivo cubano: salvo honrosas excepciones -judo, ciclismo, voleibol décadas atrás, etc.- se priorizan los eventos de hombres. En el caso del baloncesto, la inequidad encesta canastas de dos y tres puntos cuando cada año los partidos de ellas son programados en horarios menos favorables para el público y las trasmisiones televisivas.
Las desigualdades se manifiestan además en la cantidad de partidos jugados por temporada. Si bien ambas LSB están revistas con 28 partidos para cada torneo, hay un desbalance en las etapas previas. Mientras los varones tienen un Torneo de Ascenso con aproximadamente 20 encuentros, ellas apenas disputan una exigua fase clasificatoria durante un solo fin de semana.
La poca atención que recibe el baloncesto femenino también se manifiesta en la prensa. Una somera revisión a los medios de comunicación permite constatar la escaza divulgación del campeonato para mujeres.
La situación es más dramática en el caso de la radio y la televisión. En sentido general, el baloncesto tiene una limitada presencia en la programación deportiva. Pero si se comparan ambos campeonatos, el desbalance de las coberturas es totalmente desfavorable para ellas. Sencillamente, sobran los dedos de una mano para contar los partidos de mujeres trasmitidos cada año en nuestras emisoras y en la pantalla chica.
Lo correcto sería respaldar por igual ambos certámenes. No obstante, si de merecimientos se trata, la balanza debiera inclinarse a quienes hoy son menos favorecidas. El DT de las Capitalinas, Rainel Panfet, fue preciso en sus declaraciones al subrayar que la LSB femenina “es el campeonato más importante de Cuba en los últimos años; gracias a este certamen se foguearon las atletas que alcanzaron el título FIBA Américas, recientemente, en México, y el boleto para el Mundial de baloncesto femenino el año próximo, en Turquía”.
Aunque se disputa ya la segunda vuela de ambas LSB, aun estamos a tiempo de corregir lo mal hecho. Las muchachas que visibilizan el baloncesto cubano a nivel internacional reclaman la atención de las autoridades deportivas y de la prensa. Nuestras campeonas de América exigen –merecen- más reconocimiento.