lunes, 22 de agosto de 2016

Activistas antirracistas de Cuba y EE.UU unen esfuerzos



El problema racial aún no se ha convertido en tema de debate público en Cuba, según activistas. Foto:  IPS-Cuba.

Un seminario, efectuado el 18 y 19 de agosto, abrió las puertas para futuras colaboraciones.

La Habana, 20 ago.- La huella del racismo no puede ser borrada, pero se aprende a vivir de manera más plena si se adquieren herramientas para lidiar con la discriminación, afirmaron especialistas en el seminario Emancipación Mental, desarrollado en esta capital.

Casi un centenar de activistas antirracistas de Cuba y profesoras y profesores estadounidenses, participaron en las dos jornadas de taller, organizadas por la sección Seres, de la Sociedad Cubana de Psicología y el capítulo cubano de la Articulación Regional Afrodescendiente de América Latina y el Caribe (Araac).

El encuentro, que tuvo por sede el Centro de Capacitación de la Mujer Fe del Valle, de la Federación de Mujeres Cubanas, permitió “cumplir un sueño de hace mucho tiempo”, afirmó Norma Guillard, una de las organizadoras de la cita.

“La experiencia directa de intercambiar con profesoras de Estados Unidos en varios congresos nos abrió las puertas para traerlas aquí y convocar un espacio como este, que tiene mucho de descolonizador”, añadió.

Las sesiones del seminario constituyen apenas el inicio de un vínculo mayor, aseguró la psicóloga Cheryl Tawede Grills, profesora de la Universidad Loyola Marymount, en Los Ángeles.

“Entregamos la información necesaria para que las personas que lideren los círculos de emancipación mental puedan comenzar su trabajo, pero necesitamos contextualizar las actividades para lograr que sean familiares y parecidas a la vida en Cuba”, precisó la ex-presidenta de Asociación Americana de Psicólogos Negros.

“En lugar de utilizar frases, video clips, películas, música y ejemplos de la prensa de otras naciones, todo versará sobre la realidad de este país”, dijo en referencia al texto entregado, que aún no está totalmente traducido al español.

Detalló a la Redacción IPS Cuba que han realizado “experiencias similares en Inglaterra, Sudáfrica, Estados Unidos y otros lugares, donde se recupera la historia del racismo y, a su vez, se rescatan las contribuciones de la población negra a la sociedad”.

La catedrática remarcó que “la emancipación mental y emocional es un proceso importante para las personas afrodescendientes, que necesitan liberarse del racismo y todas las ideas preconcebidas sobre la supuesta superioridad de los blancos sobre los negros”.

A su juicio, “independientemente del color de la piel, muchas de las personas que discriminan no son conscientes de sus expresiones racistas, y ese desconocimiento las lleva a herir a otros e incluso a ellos mismos”.


 “Para abordar el racismo no se deben buscar culpables, ni señalar con el dedo a ninguna persona, sino se necesita trabajar en comunidad para liberarnos de la esclavitud mental”, afirmó Cheryl Tawede. Foto: IPS-Cuba.
Tawede Grills, que visita Cuba desde hace más de dos décadas, percibe que “la mayoría de las personas que abren negocios privados y prosperan económicamente en el país son blancas y en la televisión y las revistas aparecen pocos negros”.

No obstante, nota que “comienzan a surgir conversaciones más francas y abiertas sobre el racismo”.

Para el cantautor cubano Gerardo Alfonso, conocido por promover la inclusión social a través del arte, los dos días de taller fueron interesantes porque “proporcionaron herramientas con las cuales emancipar las mentes y encontrar respuesta a los prejuicios, estereotipos y miedos”.

En su opinión, “actividades parecidas deberían realizarse de manera sistemática en las comunidades, para que el conocimiento llegue a más personas”.

Alfonso expresó que la discriminación racial en Cuba “es un tema complejo, que se le debe quitar la carga política”. Para él, “abordar la discriminación por color de la piel es, sobre todo, una cuestión de humanismo”.

Por su parte, la activista Gisela Morales manifestó que la propuesta compartida en el seminario “no solo visibiliza el racismo, sino que lleva a pensar en maneras de enfrentar la discriminación, cómo sanar y crear ambientes saludables”.

Destacó además que en el intercambio se ofrecieron pistas “para avanzar en la organización de un movimiento antirracista cubano, porque los círculos de emancipación emocional pueden contribuir a crear una comunidad de intereses”.

Morales cree que las discusiones actuales “deben madurar, no quedarse en la denuncia y el malestar que nos produce el legado colonial y las expresiones de racismo”.

Subrayó que se deben “buscar fórmulas para generar relaciones de unidad y solidaridad para enfrentar la idea de fragmentación promovida desde los enfoques colonizadores”. (2016)

Tomado de: http://www.ipscuba.net/cultura/activistas-antirracistas-de-cuba-y-ee-uu-unen-esfuerzos/