lunes, 2 de diciembre de 2013

Sumando voces desde Cuba




Cubahora se acerca a la labor de atletas, artistas y grupos de hombres que, asesorados por la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades, se han sumado a la campaña “Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas”, de Naciones Unidas...


Jesús E. Muñoz Machín


Un hombre golpea a una mujer frente a un grupo de personas. La mayoría de los testigos desaprueba el hecho, algunos permanecen indiferentes. De repente, afloran las frases más comunes ante escenas de este tipo: “Si le pegó, fue por algo” o “entre marido y mujer nadie se debe meter”.

El machismo, con sus resortes culturales, se convierte la justificación para que los hombres cometan impunemente actos de agresión contra las mujeres en diversos espacios: relaciones de pareja, centros laborales, escuelas, entre otros. A través de la violencia de género, los varones refirman su posición dominante en las relaciones de poder con respecto a las mujeres.

El ejemplo utilizado al inicio del trabajo ha sido muy socorrido en la prensa, no obstante, mantiene vigencia porque la violencia de género es un problema no resuelto. Tampoco es esa la única forma en que se manifiesta el fenómeno, pues además de las agresiones físicas, abundan las verbales, psicológicas, sexuales y económicas.

La violencia no es fácil de identificar, sobre todo porque las normas, valores, creencias, estereotipos y actitudes que aprendemos desde niños, y que son la base de las desigualdades de género, suelen legitimar los comportamientos agresivos.

En la actualidad, en un contexto signado por la cultura machista, las inequidades y la desigualdad, son alarmantes las estadísticas sobre la violencia de género. Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), alrededor del 70 por ciento (%) de las mujeres han sido agredidas alguna vez en su vida. Se reconoce, además, que entre 500 mil y dos millones de personas son víctimas de la trata y la prostitución forzada en condiciones que asemejan la esclavitud, cifras en las que ellas representan el 80 % de las víctimas.

Para enfrentar estas realidades, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, lanzó en febrero de 2008 la campaña global “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas”, dirigida a todas aquellas personas, que desde diferentes sectores sociales puedan realizar acciones positivas a favor de una cultura de paz.

Latinoamérica se sumó a la campaña en 2009, mientras Cuba alcanzaba mayor protagonismo a partir de 2011. Muchas han sido las acciones realizadas en la Isla desde entonces, con énfasis en el trabajo comunitario con mujeres y hombres, la obtención de apoyo institucional y la capacitación de líderes de opinión en el arte y el deporte.

Cubahora se acerca a la labor de atletas y artistas, quienes por su capacidad de convocatoria han sido multiplicadores efectivos de los mensajes por la no violencia en todo el país. Abordamos, además, la inserción de los hombres en la campaña ÚNETE.

DEPORTE COMPROMETIDO

En Cuba, suelen reunirse cientos y en algunos casos miles de personas para disfrutar de los espectáculos deportivos. Quienes no asisten a los estadios, observan las competiciones en la televisión o las escuchan a través de la radio.

Los escenarios atléticos son espacios idóneos para compartir con familiares y amigos, sin embargo, en muchos de estos escenarios priman también los sucesos violentos, los que involucran a deportistas y aficionados.

Para emitir mensajes contrarios a la violencia se creó la Red de Deportistas ÚNETE, como parte de la campaña mundial por la no violencia. Dicha iniciativa, rectorada por la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM), realizó la adhesión de los primeros cinco miembros el pasado 30 de agosto, en el capitalino Pabellón Cuba.

Eugenio George, entrenador del siglo XX en el voleibol femenino, Osmany Torres, ex capitán del equipo sub-17 de fútbol, y los futbolistas de la selección sub-20 Abel Martínez, Andy Baquero y Daniel Luis, fueron los precursores del grupo de atletas ÚNETE. Posteriormente se sumaron la entrenadora de fútbol femenino Yunelsis Rodríguez, su homólogo en selecciones masculinas Darién Díaz y Alejandro Céspedes, comentarista deportivo de Tele Pinar.

“Los atletas pueden aportar mucho en un país tan deportivo como Cuba. No debemos permitir que los hechos violentos empañen todo lo bueno que puede generar el deporte en la vida de las personas”, apunta Osmany Torres, quien es periodista del sitio digital Cubadebate.

Según Torres, recientemente se ha insertado a la red el luchador santiaguero Ismael Borrero, integrante de la selección nacional del estilo grecorromano. “La incorporación de Borrero permite trabajar con los atletas de deportes de combate, quienes tradicionalmente son estigmatizaos como personas violentas y no siempre es así”, sostiene.

La Red de Deportistas ÚNETE también ha integrado a las muchachas del equipo de fútbol femenino de La Habana. Muchas de esas atletas han sufrido discriminación por incursionar en un deporte supuestamente masculino, situación que ocurre en otras disciplinas como lucha libre, levantamiento de pesas y béisbol.

Para la entrenadora de fútbol Yunelsis Rodríguez, no solo se trata de lograr un apoyo de las instituciones, sino de que las atletas fortalezcan su autoestima y sean capaces de exigir sus derechos. Además, agrega, “es una labor que debe involucrar a los varones”.

ARTE SIN VIOLENCIA

“Desde el arte se puede hacer mucho en la prevención de la violencia hacia mujer”, enfatiza la cantante Rochy Ameneiro, líder del proyecto feminista “Tod@s Contracorriente” e integrante de la Red de Artistas ÚNETE.

Precisamente un intenso 2013 ha tenido Rochy en sus labores de activismo. En los meses de junio y julio efectuó, junto al escritor Julio César González Pagés, coordinador general de la RIAM, la segunda edición de la gira “Contracorriente”. La cruzada artística incluyó conciertos y talleres para formar líderes de opinión por la no violencia y el respeto a la diversidad cultural.

A mediados de año, en aras de reforzar su labor de activismo, Rochy estrenó el video clip de la canción “Quisiera”. Al respecto, la intérprete de “Sabor Salado”, apunta que “el audiovisual, además de acompañar la canción, ha sido pensado para lograr una mayor difusión de los mensajes a favor de una cultura de paz”.

Junto a Rochy, los artistas con mayor protagonismo en la Red Únete han sido los músicos David Blanco y Elaín Morales, el escritor Julio César González Pagés, el realizador audiovisual Eric Corvalán y el grupo Síntesis. A través de conciertos, talleres, conferencias, entre otras iniciativas, han logrado incidir en amplios sectores de público, sobre todo en las nuevas generaciones.

ELLOS TAMBIÉN DICEN NO

Aunque no ha sido tarea fácil, cada día son más los hombres que se suman a la prevención de la violencia. El escritor Julio César González Pagés, coordinador de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM), asegura que la inserción sistemática de los varones se ha producido gracias la formación de jóvenes en estos temas.

González Pagés sostiene que el activismo ha sido efectivo porque no se desarrolla solo en fechas puntuales como el Día Naranja –los 25 de cada mes- o la Jornada Nacional por la no violencia, sino que abarca todo el año. El autor del libro Macho, varón, masculino, resalta también la importancia de la formación de líderes de opinión en otros territorios fuera de la capital. “Pinar del Rio y Matanzas son las más activas y en estos momentos han creado sus propios foros de discusión en estos temas y han logrado liderazgos locales”, acota.

Por otra parte, el historiador y antropólogo explica que ya existe una metodología de trabajo validada y sostenible, en la que se articulan la investigación académica y el activismo. “La Universidad de la Habana nos ha brindado los espacios para potenciar proyectos de investigación, tesis de licenciatura, maestría y doctorado, así como la realización de eventos y encuentros con estudiantes y profesores. Ese aprendizaje es el que después se visualiza en acciones de incidencia social.

“Los estudios –puntualiza- no son para estar engavetados, sino para contribuir a la transformación y el desarrollo social”.

Este 25 de noviembre, fecha en que se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, organizaciones, proyectos e instituciones realizarán acciones en todo el país. Uno de los retos, aseguran todos y todas las entrevistadas para este trabajo, es sumar nuevas voces.