sábado, 21 de diciembre de 2013

Mirada joven al desarrollo social en Cuba

Foto: Enmanuel George López

Con la participación de más de 60 jóvenes universitarios –estudiantes y recién graduados- se efectuaron en la capital, los días 18 y 19 de diciembre, los talleres “Igualdad de género: mirada de jóvenes al desarrollo social”, organizados por la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM), con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


El primer encuentro tuvo lugar el pasado miércoles, en el Pabellón Cuba, mientras la segunda convocatoria se realizó ayer jueves en la Unión Nacional de Juristas de Cuba, con la presencia de treinta estudiantes en ambas actividades.


Según explicó el doctor en Ciencias Históricas Julio César González Pagés, coordinador general de la RIAM, el objetivo fue “que los jóvenes reflexionaran sobre las principales desigualdades de género que frenan el desarrollo social del país y que, desde la propia mirada universitaria, se propusieran herramientas de comunicación, estrategias y acciones concretas para lograr una mayor participación de ese sector poblacional en el mejoramiento de la sociedad”.


En la sala de cine “Alfredo Guevara” del Pabellón se reunieron jóvenes que cursan las carreras de Filosofía, Historia, Sociología, Comunicación y Periodismo, en la Universidad de La Habana (UH), así como algunos(as) artistas de la capital. Entre otras temas de inequidad salieron a relucir la necesidad de exigir el pleno derecho al disfrute de los espacios públicos por parte de las mujeres, la militancia contra el acoso sexual, la igualdad de oportunidades de desarrollo profesional de ambos sexos, combatir el sexismo en los medios de comunicación, el enfrentamiento a todas las discriminaciones -particularmente el racismo y la homofobia-, así como la urgencia de involucrar aún más a los hombres en las campañas por la no violencia y visibilizar sus vulnerabilidades, sobre todo en los temas de salud.


Magia López, integrante del grupo de rap Obsesión, aclaró que la prioridad debe ser eliminar los tabúes y abordar los problemas sin temor. “Del racismo, por ejemplo, apenas se habla, y por tanto no se profundiza en la implicaciones que tiene la discriminación racial en la escaza presencia de la población negra en la mayoría de las carreras universitarias, o por qué no aparecen en los medios de comunicación, y mucho menos qué impacto podrían tener las transformaciones sociales en estas personas”, subrayó.


Asimismo, varios jóvenes mostraron preocupación por la tendencia actual de contratar solo a mujeres “bonitas” para trabajar en paladares, cafeterías y otros establecimientos de servicios. “Las trabajadoras de esos espacios son seleccionadas por su físico, como si fueran objetos”, comentó Alejandro Lugo.


El segundo taller se desarrolló ayer jueves en la Unión Nacional de Juristas de Cuba, con la asistencia de estudiantes de la Facultad de Derecho de la UH. Los debates más intensos se generaron en torno a las preocupaciones de los jóvenes por su futuro profesional, por las cuestiones económicas, las ambigüedades de algunas leyes asociadas a delitos de abuso sexual contra mujeres y hombres y afloró nuevamente la violación del derecho de las mujeres de disfrutar de espacios públicos seguros.


Varias muchachas y muchachos resaltaron la importancia de continuar la capacitación en temas de género, porque a pesar de la igualdad manifiesta en la mayoría de los estatutos legales, las subjetividades de las personas pueden sesgar algunas decisiones.


También se insistió en que no los jóvenes deben propiciar pequeñas transformaciones que posteriormente podrían beneficiar a muchas personas y así no esperar solo por los cambios que se produzcan a partir de medidas gubernamentales. “Este es ya un primer paso: debatir e intercambiar ideas. Nunca antes vi a tantos estudiantes de Derecho opinar con tanta sinceridad sobre temas importantes para el país”, subrayó González Pagés.


Al concluir ambos talleres, los jóvenes universitarios propusieron la creación de redes sociales, sustentadas en el trabajo de grupos afines dentro del ámbito universitario, incrementar la realización de talleres, charlas y conferencias, fomentar el intercambio entre las diversas facultades y apropiarse de espacios para jóvenes como el Pabellón Cuba, las cátedras estudiantiles de la propia Alma Máter, además de llevar estas iniciativas a las comunidades de la capital y de otras provincias del occidente del país.


En el primer encuentro se anunció también que el equipo de fútbol de la Facultad de Filosofía e Historia, de la Universidad de La Habana, ha sido reconocido con la distinción “Hombres por la equidad”, entregada cada año a los más activos en la campaña “El valiente no es violento”, instancia que trabaja en la sensibilización de los hombres como parte de la iniciativa “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres”, de Naciones Unidas.