lunes, 10 de marzo de 2014

El atrevimiento de Irene



Por Jesús E. Muñoz Machín

Una de las intervenciones más enérgicas del IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) fue, sin duda, la de la delegada cienfueguera Irene Hurtado. Ella es fundadora de “Las Atrevidas”, grupo de mujeres que trabaja para transformar la realidad del barrio Rosalía, en el municipio Abreus, en la provincia de Cienfuegos.

El atrevimiento de Irene nació en 2004, en el seno del bloque 12 de la FMC del central territorio. Desde entonces la originalidad ha sido su sello. Las muchachas del proyecto dramatizan los principales problemas de las comunidades, para luego generar debates, realizar diagnósticos y buscar soluciones a los conflictos.

“El barrio sigue siendo muy complicado, pero se ha logrado que muchas personas se integren al trabajo, las jóvenes continúen sus estudios y algunas familias mejoren su convivencia”, explicó Hurtado.

Con el paso de los años, “Las Atrevidas” han ido sumando nuevas metodologías de trabajo, sobre todo encaminadas a facilitar los flujos de comunicación en las familias. Han comenzado a utilizar materiales audiovisuales para viabilizar el diálogo con las y los lugareños.

“Con un animado o un corto –dice Irene- se puede hacer mucho, porque las personas los disfrutan y, además, se quedan pensando”.

Otras iniciativas que también han impactado en el barrio Rosalía son la creación de una biblioteca, que provee de información sobre problemas latentes en el lugar: embarazo adolescente, alcoholismo, ITS-VIH/sida, instinto suicida, prostitución, entre otros.

Asimismo, y como comentó Hurtado, “vista hace fe”, razón por la cual atesoran en productos comunicativos escritos y audiovisuales las sistematizaciones de las principales acciones.

Con una década de vida, son otros los rostros que identifican a “Las Atrevidas”. Las primeras audaces ya no están, pero el proyecto se ha hecho sostenible y suma cada cierto tiempo a nuevas colaboradoras.

“Esto no para”, asegura Irene, consciente de que su atrevimiento vale la pena.