lunes, 26 de octubre de 2015

Comunicadora dice que el neomachismo asoma entre las barbas



Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El Centro “Óscar Arnulfo Romero”, tiene un espacio socializador denominado Foro Permanente, el cual brinda instrumentos de análisis acerca de la realidad cubana y latinoamericana, estimulando el debate y lectura sobre el contexto.

Género Redacción IPS Cuba 24 octubre, 2015

La Habana, 24 oct.- Hoy vuelven a llevarse las barbas, luego del reinado entre los jóvenes del estilo metrosexual. Además de una realidad, la tendencia es un ejemplo de cómo la moda reproduce “los neomachismos”, según la experta en género Isabel Moya.

“Tenemos que romper con la idea de que el machismo se expresa en una imagen tradicionalmente considerada masculina, puede estar en un cuerpo andrógino”, apuntó la directora de la Editorial de la Mujer, en su provocadora disertación “De machos a lumbersexuales: ¿en busca del hombre que viene?”.
A diferencia de las tendencias femeninas, en la moda masculina las supermodelos son sustituidas por hombres de éxito de carne y hueso, explicó.

Según Moya, independientemente de la tendencia (metrosexual, andrógino, retrosexual, ubersexual, lumbersexual), los atributos asociados a la masculinidad permanecen estables e intactos: fuerza, violencia, poder, inteligencia y falocentrismo.

En el caso cubano, resaltó, son más generalizados el acicalamiento y la hibridación de las tendencias. Ejemplificó con el boom de los gimnasios y el auge entre las familias de tomarles fotos a los adolescentes cuando cumplen 15 años.

A su juicio, la transformación verdadera de las masculinidades se observa en los nuevos hombres, que logran dejar atrás la violencia, la homofobia y los modelos arcaicos de relaciones dominantes de pareja y paternidad.

Estos y otros análisis se sirvieron como plato fuerte en el panel “Los hombres según los medios de comunicación”, tema al que estuvo dedicada la edición de este mes del Foro Permanente.

Organizada por el no gubernamental Centro de Reflexión y Solidaridad “Oscar Arnulfo Romero” (OAR), la cita tuvo lugar el pasado 22 de octubre, en la sede de la Asociación Cubana de las Naciones Unidas.

Por su parte, el periodista Jesús Machín consideró al deporte como un espacio hipermasculinizado, creado, regulado y disfrutado por los hombres.

El integrante de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM) se refirió a la inequidad en la alta competencia, donde los hombres tienen privilegios en la cobertura de eventos, mayores expectativas, atenciones mediáticas y hasta diferencias abismales en los salarios internacionalmente.

En el caso de la comunicación deportiva, que tiene gran influencia en la formación de las identidades individuales y colectivas, indicó que surgen patrones como el futbolista portugués Cristiano Ronaldo o la saltadora de pértiga rusa Yelena Isinbayeva, a quienes no pocos quieren parecerse.

En el deporte, sostuvo Machín, persiste el empleo de palabras con matiz bélico o violento para referirse a lides de ambos sexos pero aún más en los hombres. “Todo lo que en la prensa plana pudiera ser sexista suele exacerbarse en la televisión, pues es conocido el alcance de ese soporte”, dijo.

Pesquisas recientes de la RIAM detectaron comentarios sexistas de los narradores y comentaristas deportivos, la reiteración constante de la primacía masculina en detrimento de las mujeres y la falta de criterio para enjuiciar las indisciplinas y la violencia.

Para la profesora Norma Vasallo, en medios cubanos se informa en ocasiones acríticamente sobre conductas delictivas de jugadores foráneos contra sus parejas y se cuestionó si ocurriría igual en caso de que lo hiciera una deportista.

Como es habitual, al cierre se generó un rico intercambio sobre la necesidad de continuar trabajando juntos, mujeres y hombres, por cambiar el estado actual del desequilibrio de poder y maltrato de género.

También se conoció de algunos proyectos que han logrado cambiar conductas violentas en comunidades vulnerables. (2015)

Tomado de: http://www.ipscuba.net/genero/comunicadora-dice-que-el-neomachismo-asoma-entre-las-barbas/