lunes, 16 de junio de 2014

Futbolerías II: La alegría secuestrada


Daniel Sturridge celebra el gol del empate parcial ante Italia


No sabía mucho de fútbol entonces, tampoco alego que ahora sea un gran conocedor, pero recuerdo que en el mundial de Francia 1998 las selecciones africanas festejaban los goles con gran alegría, exteriorizada en bailes tradicionales, “vueltas de carnero” u otras singulares iniciativas.

Así sucedió en la cita mundialista de Corea y Japón 2002, donde Senegal llegó a cuartos de final con un fútbol que sedujo al mundo y que acompañó de coreográficas celebraciones.

También recuerdo a los locales sudafricanos bailando ante su afición en 2010 y a Costa de Marfil moviendo la cintura con el Drogbacité, baile que surgió en la nación para festejar las anotaciones y los triunfos.

No es solo cuestión de los futbolistas africanos, pues los latinos, sobre todo los brasileños, suelen festejar de mundialista los bailes han estado ausentes, a no ser por algunos “atrevidos”, como el inglés Daniel Sturridge, que celebró a lo Michael Jackson su gol ante Italia.

Senegal en el Mundial de Corea-Japón 2002.
¿Quién secuestró la alegría de los futbolistas, especialmente de los africanos? Quizás demasiado tiempo en Europa los ha vuelto sobrios. Incluso, tal vez influya que algunos nacieron en el Viejo Continente.

Pudiera ser que su filosofía anterior era ir a los mundiales a disfrutar de diversas maneras, -festejo goleador incluido- y ahora asumen con más "seriedad" su participación en la justa del orbe.

Solo ellos pudieran dar una respuesta certera. Y a fin de cuentas, este no es tema que le quite el sueño a nadie durante la fiesta mundialista. Para acaparar la atención está la goleada propinada por Holanda a España o la sorpresiva derrota de Uruguay ante Costa Rica.

Hablar de los festejos goleadores es solo una pincelada.