lunes, 26 de junio de 2017

Joven cubana apuesta a la producción de papel artesanal


Salvo escasas producciones a pequeña escala, el mercado del papel reciclado es prácticamente virgen en Cuba. Foto: Cortesía de Gaby Pais Carrillo
En la Habana Vieja, Yunairy Estrada impulsa un emprendimiento novedoso y que promueve el respeto ambiental. 

La Habana– En la producción de papel manufacturado, un mercado poco explorado en el país caribeño, incursiona la joven Yunairy Estrada, cuyo negocio combina la novedad y el respeto hacia el medio ambiente.

En el Casco Histórico habanero, la emprendedora comienza cada mañana el riguroso proceso de convertir documentos viejos, revistas, periódicos, cartón y todo tipo de recortería en nuevos pliegos de papel, que luego dan vida a diversos accesorios utilitarios.

“Este tipo de negocio apenas existe en el país y son pocas las personas que se dedican a comercializar productos elaborados con papel reciclado, aunque conozco experiencias en Holguín, Pinar del Río y un taller de la Oficina del Historiador de la Ciudad, aquí en La Habana Vieja”, comentó Estrada a la Redacción IPS Cuba.

Yunairy, a quien todas las personas cercanas llaman Yuyú, decidió que su microempresa, aún en proceso de formación, se llamara Ciclo Ecopapel, “porque tiene una relación directa con la ecología y el cuidado de la naturaleza”, dijo.

“Además, fue en la Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre donde me incitaron a incursionar en esta producción tras cinco años dedicados a la piñatería (accesorios para cumpleaños y fiestas)”, rememoró la joven, de 34 años, que es graduada de la carrera de Contabilidad y Finanzas.

Hace poco más dos años comenzó a experimentar, sin recibir asesoría, ni cursos ni talleres de formación.

“Aprendí de forma autodidacta, mediante videos y artículos especializados que descargué de Internet”, reveló.

Sin embargo, en poco tiempo transitó de la rudimentaria confección de “sobres para cartas de diferentes dimensiones”, a contar con un catálogo diverso que incluye “carpetas, credenciales, tarjetas de presentación, cajas y bolsas de regalo, libretas, bolígrafos, llaveros, entre otros productos”, detalló.

Stand en la última expoferia del proyecto Cuba Emprende, iniciativa de la iglesia católica cubana para capacitar a emprendedores. Foto: Cortesía de Gaby Pais Carrillo

Ciclo Ecopapel es un negocio en fase de consolidación, que todavía produce a pequeña escala y, además, enfrenta el reto de la poca cultura existente en cuanto al uso de papel manufacturado en el país.

“Ahora elaboro la cantidad de productos según los pedidos de los clientes, que actualmente suelen ser proyectos vinculados a temas medio ambientales, como la propia Fundación Antonio Núñez Jiménez”, precisó Estrada.

Explicó también que si bien “las personas han comenzado a apreciar la utilidad y belleza del papel artesanal, aún existe cierta resistencia, porque la mayoría quiere ver el pliego tradicional, de color blanco, y el producto reciclado casi nunca es así”.

No obstante, mencionó que está “buscando alternativas para poder ofrecer un mejor acabado a los productos, con el empleo de colorantes naturales”.

Aún con los múltiples inconvenientes enfrentados, Yuyú asegura que su emprendimiento es rentable.

“El costo de producción es muy bajo, no pasa de los dos pesos en moneda nacional (CUP) por pliego de papel reciclado, que tiene el tamaño aproximado de dos hojas formato A4 (29,7 centímetros de ancho por 42 de largo)”, apuntó.

“Y ya comprobé que en una jornada bien aprovechada puedo hacer unos 60 pliegos”, aseguró.

De igual modo, mientras muchos negocios afrontan dificultades para contar con un abastecimiento estable de materias primas, por el momento Yunairy las adquiere de forma gratuita.

“Las amistades me regalan revistas, periódicos y cualquier tipo de papel que moleste en sus casas, y también algunas empresas me han localizado para entregarme sus archivos viejos”, confesó. 
“Las tarjetas de presentación, los bloc de notas y carpetas de regalo tienen mucha aceptación”, aseguró Estrada. Foto: Cortesía de Gaby Pais Carrillo
 Ecopapel destaca también por promover un modo de gestión amigable con el medio ambiente.

“Me entusiasma ayudar al cuidado de la naturaleza y que el negocio también sirva para dar a conocer la importancia del reciclaje”, señaló Estrada.

Al respecto, enfatizó que realiza “arreglos en el taller para instalar la recolección de agua de lluvia mediante un canal y una cisterna, así como otras medidas para promover el uso fuentes de energías renovables y garantizar una producción totalmente ecológica”.

Actualmente, Yunairy dice trabajar “a un ritmo lento”, mientras busca opciones de capacitación y asesoría “para no dar pasos en falsos”.

“No tengo el taller totalmente equipado, ni trabajadores contratados, así que por ahora produzco sola, con la ayuda de mi familia cuando los encargos son más grandes”, expresó.

Resaltó, además, que en su casa, “todo el mundo, tanto Ariel (su esposo) como mi niña Alejandra, que tiene solo seis años, han aprendido lo básico sobre cómo confeccionar el papel”.

Yuyú también manifestó su deseo de “trabajar con escuelas de la localidad, enseñar a niños y niñas para, junto con la técnica artesanal, trasmitirles conocimientos sobre el cuidado del medio ambiente”.

“Es que no solo quiero ganar dinero, espero poder llevar adelante un proyecto responsable, con una visión ecológica de principio a fin”, puntualizó. (2017)

¿Cómo hacer papel reciclado?

Yunairy Estrada explicó, paso a paso, cómo es el riguroso y proceso para hacer papel artesanal:
  • Primero se clasifica el papel.
  • Después se fermenta en agua entre 24 y 48 horas, a veces más.
  • Luego se bate la pulpa.
  • La pulpa se coloca en un bastidor hasta obtener el grosor deseado, según el uso posterior del pliegue.
  • En una prensa, se extrae el agua a cada capa de papel durante unos minutos.
  • Y el secado de cada pliego se hace de forma tradicional, en una tendedera.
Tomado de: http://www.ipscuba.net/medio-ambiente/joven-cubana-apuesta-a-la-produccion-de-papel-artesanal/