viernes, 21 de septiembre de 2012

Las razones de "mi" Cuba

Derrota Honduras a Cuba en eliminatorias mundialistas de Futbol, en el Estadio Pedro Marrero de la Habana. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
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Por Mario Herrera, graduado del curso de narradores y comentaristas deportivos de la emisora COCO.

Hemos estado al tanto de la actuación de la selección cubana de fútbol en la eliminatoria rumbo al mundial de Brasil 2014. Para nada fabulosa. No ha ganado, no anota goles, no convence. La gente la da por perdida y “ella” que ya no tenía mucho apoyo, ahora está prácticamente sola, como una mala enfermedad de la que hay que alejarse.

Pero lo que vemos es el síntoma, lo que sale a la superficie. El verdadero mal no es este grupo de muchachos que no tuvieron descanso, vacaciones, verano, y en alguna ocasión “los suplementos nutritivos necesarios para alguien que realiza tantas cargas de entrenamiento”, según su propio DT aportó a la COCO tras la salida de algunos jugadores de la selección.

Este grupo lo ha sacrificado todo, familia, relaciones, etc. Son muchachos de veintitantos años que hace más de tres meses no van a sus casas (sus dormitorios quedan en la misma Escuela Nacional de Fútbol).

¿Qué tienen los demás equipos que no tenga Cuba? La lista sería interminable. Me iré por el camino más corto para explicar por qué no veremos otro tipo de resultados con la “Sele”.

Lo primero: torneos de mayor calidad, con un techo más alto que el nuestro. Luego, si algún jugador presenta credenciales tiene la posibilidad de emigrar a otras latitudes y desempeñarse en clubes de más nivel, en ligas altamente competitivas, y pueden hacerlo tantas veces como sus habilidades lo permitan o limiten.

Lo segundo es que son Profesionales. Más allá de la ética, ganan dinero por jugar, lo que garantiza que el atleta lo dé todo por la camiseta que viste o puede salir hasta de la institución. En un mundo como ese, es casi una sentencia de muerte.

Tienen más comodidades que los nuestros. Poseen toda una infraestructura alrededor del fútbol con una base económica adecuada, que estimula la competencia por llegar al más alto nivel y mantenerse.

¿Qué tenemos? Un trabajo en la base. Muchos niños y niñas que aman al deporte y le entregan lo mejor de sus infancias. Una masividad y una cantera inagotable de “peques” futbolistas de la mano de muchos activistas. Según Reinaldo Rueda, actual DT de la selección ecuatoriana, una genética fantástica que hace del cubano un ser singular, una especie de atletas naturales, mientras que al resto hay que formarlo.

Sin embargo, de tantos y tantas niños/as, ¿cuántos/as llegan a la “primera división”? ¿Cuál es el nivel de retención para este nivel? Es simple. Los padres llevan a jugar a sus hijos/as, pero estos/as “mejor que sean otra cosa, el fútbol está subvalorado en nuestro país.”

Entonces, sencillamente, se pierde el trabajo en la base, la cantera se agota a medida que van creciendo. Sólo unos pocos tienen el interés de llegar, y muchas veces desertan ante tantos problemas de infraestructura y otros factores subjetivos.

Estoy consciente de que la eliminación del deporte profesional fue una medida importante y útil en un momento de la historia cubana, pero hoy, cómo mínimo, es imposibilidad de crecimiento, tanto un lastre para el desarrollo de atletas y deportes.

Todo torneo tiene su tope, y siempre hay quien está por encima. Soy partidario de permitirles salir de Cuba y probarse en otras ligas de mayor nivel. No solo el atleta aumenta su capacidad de juego y adquiere oficio, sino que también puede aportar económicamente al desarrollo del deporte en nuestro país a través de sus impuestos.

Y que conste, esto va para todos los deportes. Fíjense en los ajedrecistas. ¿Cree usted que si Leinier y Bruzón solo hubiesen jugado en casa, y cuando más el torneo Capablanca In Memoriam, pudiesen tener un ELO de más de 2700? Sencillamente no. Este es un excelente resultado, posible por el intercambio constante con lo mejor del mundo de los trebejos.

Lo otro es la infraestructura. No existe una base económica que apoye la celebración de un campeonato nacional decente. No hay condiciones de descanso, alojamiento, canchas con calidad mínima. Algunos piensan que es un logro el hecho de que los atletas del Campeonato Nacional de Fútbol (CNF) viajen en “Yutong” (es más importante el nombre de la empresa constructora del vehículo que la que presta el servicio). Eso es nada.

Hay que aprovechar todas las fechas FIFA, para que nuestros jugadores no tengan que decir como el poeta Buesa: “pasarás por mi vida sin saber que pasaste”.

Hemos dejado de apoyar al eslabón más débil, a quienes no tienen culpa de nada, a quienes sacrifican todo por nosotros, y no se lo retribuimos con nuestra presencia y apoyo. A mi “Sele”, a ustedes muchachos, no los dejaré solos pase lo que pase. Aunque de eso ya se han encargado quienes tienen, por obligación, que defenderlos.