sábado, 14 de noviembre de 2015

Dedican espacio universitario a la mujer en el periodismo deportivo



Portada de la revista Alma Máter, No. 543.
¿Cuáles son los principales retos para las mujeres periodistas deportivas en Cuba?¿Han dejado de ser machistas nuestras redacciones especializadas en el universo atlético? Estos fueron algunas de las preguntas que respondieron tres comunicadoras del canal Tele Rebelde, en un espacio convocado por el Festival Universitario del Libro y la Literatura FULL de la Universidad de la Habana (UH) y la revista Alma Máter, en el Pabellón Cuba, del Vedado habanero.

Las mujeres ganan cada día mayor visibilidad en el periodismo deportivo, espacio del que tradicionalmente las habían marginado debido a prejuicios machistas. El pasado viernes 13 de noviembre Julita Osendi, Yisel Filiú y Karlienys Calzadilla dialogaron con sobre este polémico tema.

“Ya no es aquel momento en el que te sacaban de un dogout (vestidor) de pelota, tenías que dar explicaciones para entrevistar un deportista o simplemente los atletas no nos valoraban como profesionales. Eso quedó atrás, pero faltan cosas por conquistar”, expresó Osendi, quien se retiró hace dos años del periodismo tras tres décadas de carrera.

Considerada por su excolegas como “la precursora”, la experimentada comunicadora insistió en que el principal reto continúa siendo la narración. “Las que están ahora tienen el talento para hacerlo, pero no les abren las puertas”

Además, agregó que la principal limitante es que las mujeres asumen todavía la mayor parte de las labores domésticas, el cuidado de las personas mayores, hijos e hijas y ello restringe sus posibilidades de acercarse a la narración, que requiere trabajo en horarios nocturnos, gran preparación y llegar desde muy joven a las cabinas de radio para adquirir experiencia.

Junto a Julita Osendi, Yisel Filiú y Karlienys Calzadilla.
De igual modo, las periodistas reflexionaron sobre la importancia de eliminar concepciones machistas en los hogares, donde los varones comienzan a disfrutar y analizar el deporte desde edades tempranas, lo que no ocurre con las niñas.

“Eso provoca que después haya un retraso y tengamos que dedicar más tiempo a la autopreparación que los hombres”, subrayó Karlienys Calzadilla

La joven de 25 años confesó que en su caso el primer acercamiento al deporte estuvo relacionado con el béisbol y un play off entre los equipos de Pinar del Río y Santiago de Cuba, cuando cursaba el preuniversitario.

“Pero me interesé en serio luego de realizar unas prácticas preperofesionales en la redacción deportiva de Juventud Rebelde, a mediados de primer año de la carrera de periodismo. Estuve insertada un mes allí y al terminar el período ya sabía a lo que dedicaría”, puntualizó.


Filiú, por el contrario, fue atleta y siempre tuvo acceso al conocimiento sobre deportes en casa. “Lo llevo en las venas desde pequeña”, dijo.

La propia Yisel insistió en que lo esencial para ganarse el respeto de quienes siguen el deporte es la profesionalidad y el rigor en el trabajo. También relató que muchas veces son ellas las que sostienen la programación deportiva, sobre todo en el trabajo como reporteras y en la redacción.

La jornada concluyó con la presentación del número 543 de la revista Alma Máter, donde aparece un reportaje sobre las cubanas en el ejercicio del periodismo deportivo, escrito por Dainerys Mesa Padrón y titulado “Mujeres de alto rendimiento”.