lunes, 3 de octubre de 2016

Por la no violencia en Cuba: apuesta desde el deporte




Por Jesús E. Muñoz Machín

Cada 2 de octubre en muchos rincones del mundo se emiten menajes de concordia y amor, pues desde el año 2007 la Organización de Naciones Unidas (Onu) aprobó la celebración del Día Internacional de la No Violencia.

En esa fecha personas, instituciones, organizaciones, grupos y redes de muchos países se manifiestan a favor de la paz.

El día escogido no fue al azar, coincide con el natalicio de Mahatma Gandhi, líder del movimiento independentista de la India y pionero de la filosofía y la estrategia de la no violencia. Según la Onu, la ocasión permite reafirmar “la relevancia universal del principio de la no violencia” y la voluntad de promover “una cultura de paz, tolerancia, comprensión”.

Pero más allá de las declaraciones puntuales, debemos reconocer las iniciativas que desarrollan un trabajo sostenido. Al respecto, personas vinculadas al deporte cubano se erigen como ejemplos valiosos y meritorios de resaltar.

Cuando hace dos años el luchador cubano del estilo greco, Ismael Borrero, ganó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, México, emitió un mensaje por la no violencia. El atleta santiaguero1 demostraba con ello que, además del talento deportivo, posee un gran compromiso social.

Borrero, quien el 14 de agosto se proclamó campeón olímpico de los 59 kilogramos, en Río de Janeiro, Brasil, participó días más tardes —recién llegado de la cita carioca— en el concierto de la cantante Rochy Ameneiro, con motivo del Día Naranja por la no violencia hacia las mujeres y las niñas, celebrado los 25 de cada mes.

La sola presencia del también monarca mundial (Las Vegas, 2015) en acciones que promueven una cultura de paz, constituye un gesto simbólico para estimular conductas positivas en las nuevas generaciones, como él mismo ha dicho en reiteradas ocasiones.

Para ratificar su deseo de aportar en actividades educativas y culturales, Isamel comenzó a finales de 2013 su vínculo con la red de deportistas Únete, fundada un año antes en la capital cubana. Luego, en enero de 2015, su adhesión a la iniciativa se hizo oficial como reconocimiento a su trabajo de activismo.

Aunque la lucha grecorromana es un deporte que exige enfrentamiento físico entre los contendientes, Borrero aboga por la prevención de las conductas antideportivas y las reacciones agresivas de la afición, tal y como aseguró en una entrevista.

El grupo de atletas por la no violencia y uno similar conformado por artistas forman parte de la campaña Únete por la no violencia hacia las mujeres y las niñas, convocada por Naciones Unidas.

Charlas, eventos deportivos amistosos, intercambios, mensajes en los medios de comunicación y otras actividades han contado con la presencia de multimedallistas en competencias internacionales, así como de equipos provinciales, municipales y universitarios.

El fallecido Eugenio George, mejor entrenador de voleibol del siglo XX, futbolistas de las selecciones nacionales y habaneras de ambos sexos, comentaristas deportivos y otra personas vinculadas al universo atlético se han integrado al proyecto, liderado desde su surgimiento por la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (Riam).

Si bien las acciones de la red de deportistas Únete están dirigidas a sensibilizar a las personas en un tópico específico como la violencia por razones de género, el compromiso global con la paz los lleva a reconocer la importancia de este 2 de octubre.

“Es importante que se piense en el deporte desde una mirada diferente, donde la disciplina, el trabajo en equipo y la inclusión estén presentes”, comentó en un taller reciente David Llanes Labaut, miembro del equipo coordinador de la Riam.

“Los atletas no son máquinas de competir, también pueden ser agentes de cambio y promover conductas positivas en la sociedad, porque son admirados por las personas, sobre todo los jóvenes”, afirmó el historiador y atleta aficionado al fútbol.

De interés

Según las teorías de la no violencia, existen tres categorías principales de acción no violenta: la protesta y persuasión, incluyendo marchas y vigilias, la no cooperación con las élites hegemónicas y la intervención no violenta, expresada en bloqueos y ocupaciones.

Estas acciones siguen los preceptos de Mahatma Gandhi, quien remarcó que “los medios justos llevan a fines justos” y que por lo tanto es irracional usar la violencia en cualquiera de sus manifestaciones.


Tomado de: http://www.radiococo.icrt.cu/noticias/sociedad/por-la-no-violencia-en-cuba-apuesta-desde-el-deporte/