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lunes, 5 de noviembre de 2018
Salud masculina, entre mitos y desconocimiento
Por Semlac Cuba
El deterioro progresivo de funciones en el hombre que envejece y sus efectos en su salud y calidad de vida contrasta con el poco conocimiento que tienen sobre el tema la población y también profesionales de la salud.
Así lo confirmaron más de 200 especialistas del Instituto Nacional de Endocrinología y la Sociedad Cubana de esa rama en todo el país, al presentar el pasado 26 de octubre el I Consenso cubano sobre Andropausia, elaborado en colaboración con la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes).
La necesidad de atender esta situación de salud cobra valor ante el acelerado proceso de envejecimiento de la población cubana. De acuerdo con la de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, las personas con 60 años y más en el país representan 20,1 por ciento del total de la población.
Popularmente el término andropausia se utiliza para describir los síntomas y signos asociados a una declinación gradual de la secreción de testosterona (T), lo que ocurre con el aumento de la edad en los hombres.
miércoles, 15 de noviembre de 2017
Red de hombres festeja su primera década de trabajo por la igualdad
La Habana.- La Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (Riam) festeja los 10 años de creada con una jornada dedicada a visibilizar buenas prácticas y aprendizajes de una década de promoción de cambios en los hombres para favorecer la igualdad de género.
Para la celebración, el grupo académico y de activismo convocó a la VII Jornada Cubana de Estudios de la Masculinidades, que se efectuará del 15 al 18 de noviembre, en La Habana.
El evento, titulado Masculinidades en Cooperación y con sede en la Editorial de la Mujer de la Federación de Mujeres Cubanas, propiciará el diálogo entre especialistas en género y masculinidades de varias instituciones, organizaciones y grupos de la sociedad civil caribeña con representantes de otras cinco naciones latinoamericanas.
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lunes, 25 de septiembre de 2017
Reflexiones sin machismo: por cada mujer hay un hombre (Parte II y final)
Extraído del texto Feminismo para principiantes, de Nuria Varela (Ediciones B, S. A., 2008), pp.274-276.
Quienes trabajan en masculinidad explican que este texto gusta porque expresa que también los hombres sufren los efectos de la imposición patriarcal de los roles tradicionales. Pero... cuatro de los expertos más destacados —Luis Bonino, Dani Leal, José Ángel Lozoya y Peter Szil añadían que a ellos su lectura les incomoda: «Pensamos que es engañoso ya que sólo habla de diferencias y no de desigualdades y porque, en esa equiparación que propone, invisibiliza el plus de sufrimiento y subordinación que el modelo tradicional impone a las mujeres».
Ante esto, los cuatro presentaron también a través de Internet, un texto alternativo para su reflexión:
Por cada mujer cansada de tener que aparentar debilidad, hay un hombre que disfruta de protegerla esperando sumisión.
Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta, hay un hombre que aparenta saberlo todo porque eso le da poder.
Por cada mujer cansada de ser calificada como «hembra emocional», hay un hombre que aparenta ser fuerte y frío para mantener sus privilegios.
Por cada mujer catalogada de poco femenina cuando compite, hay un hombre al que no le importa pisar a quien sea con tal de ser el primero.
Por cada mujer cansada de sentirse un objeto sexual, hay un hombre que disfruta utilizando a las mujeres para su placer.
Por cada mujer que se siente atada por sus hijas e hijos, hay un hombre que disfruta de tiempo libre a su costa.
Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo o salario satisfactorio, hay un hombre que se aprovecha del trabajo gratuito hecho en casa y que no mueve un dedo para reivindicar la igualdad de derechos laborales de la mujer.
Por cada mujer que desconoce los mecanismos de un automóvil, hay un hombre que cuando llega en coche a casa tiene mesa y mantel puesto.
Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación, hay un hombre que tiene miedo de perder su lugar privilegiado ante ella.
Por cada mujer que es víctima de violencia en el hogar, hay un hombre que la ejerce y lo niega, presentándose como víctima de las «provocaciones» o el «abuso psicológico» femeninos y muchos otros que miran hacia otro lado en un silencio cómplice.
Por cada mujer que confía en que los hombres quieren la plena igualdad de derechos, hay cientos de hombres confiando en que «todo cambie un poco para que todo siga igual».
«Si queremos que las cosas cambien y desaparezcan las desigualdades dejémonos de autocomplacencias masculinas y asumamos nuestras responsabilidades», concluyeron Bonino, Lozoya, Leal y Szil.
Ver además: Reflexiones sin machismo: por cada mujer hay un hombre (Parte I)
miércoles, 20 de septiembre de 2017
Reflexiones sin machismo: por cada mujer hay un hombre (Parte I)
Extraído del texto Feminismo para principiantes, de Nuria Varela (Ediciones B, S. A., 2008), pp.272-274.
Durante meses, circuló por Internet un texto anónimo que tenía muy buena aceptación entre personas que trabajan a favor de nuevas formas de ser mujeres y hombres. Decía así:
Por cada mujer fuerte, cansada de tener que aparentar debilidad, hay un hombre débil cansado de tener que parecer fuerte.
Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta, hay un hombre agobiado por tener que aparentar saberlo todo.
Por cada mujer cansada de ser calificada como «hembra emocional», hay un hombre a quien se le ha negado el derecho a llorar y a ser delicado.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
Hombres analizan mitos que sustentan la violencia de género
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| El curso Masculinidades por la no violencia y la equidad de género reunió en La Habana a hombres de las provincias Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Las Tunas y Guantánamo. Foto SEMlac Cuba. |
Por Lirians Gordillo Piña
Integrantes de la Plataforma de hombres cubanos por la no violencia y la equidad de género proponen desmontar la violencia simbólica y los prejuicios machistas en su labor a favor de una cultura de paz y equidad entre mujeres y hombres.
"Lo principal es desmantelar la cultura patriarcal. Este es un ejercicio difícil porque hay muchas cosas que se ponen en juego cuando analizas lo que ha sido tu vida y lo que pudiera ser, uno entra en conflictos personales que tiene que resolver", reflexiona Sergio Enrique Morlán Vega, uno de los coordinadores de la Plataforma, surgida en 2011.
La agrupación está auspiciada por el Grupo de Reflexión y Solidaridad Oscar Arnulfo Romero (OAR), organización no gubernamental de inspiración cristiana que trabaja junto a otras organizaciones e instituciones de la isla por erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas en el país.
martes, 26 de mayo de 2015
Tiempos de lumbersexuales
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| Foto: Calixto N. Llanes. |
Algunos la ven como símbolo de rebeldía, muchos confiesan que la dejaron crecer por vagancia y otros lo decidieron después de tiempo afeitándose en su vida docente y de servicio militar. Las barbas crecen en los rostros de los jóvenes cubanos, independientes o no de tendencias que señalan a los lumbersexuales como la contraparte de los metrosexuales
Por Yuniel Labacena Romero y Susana Gómez Bugallo
Pueden pasar unos días y hasta meses con vellos que pueblan sus rostros. Muchos ya decidieron que las barbas serían parte de su estilo. Lo que años atrás era excepción se ha convertido en creciente generalidad. Parece que la moda de las barbas regresa.
Por Yuniel Labacena Romero y Susana Gómez Bugallo
Pueden pasar unos días y hasta meses con vellos que pueblan sus rostros. Muchos ya decidieron que las barbas serían parte de su estilo. Lo que años atrás era excepción se ha convertido en creciente generalidad. Parece que la moda de las barbas regresa.
jueves, 13 de febrero de 2014
Planificación de la familia III: Hombres y vida familiar. Compartir responsabilidades
La tradición de muchas familias dicta que las mujeres -madres, abuelas, tías, primas- asumen casi por completo el acompañamiento en los procesos de gestación y posterior cuidado de hijos e hijas, mientras los varones se limitan a su rol de proveedores económicos.
Por Dixie Edith, Jesús Muñoz y Sara Más
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Cuando Yeney Cabrera confirmó que estaba embarazada, cursaba el segundo año de Psicología, en una sede universitaria del municipio Mantua, en Pinar del Río. Su pareja, Diosvani Peña, trabajaba en el sector del turismo cuando supo que sería papá. Ninguno había pensado aún en tener un bebé. “Nos descuidamos y, cuando me di cuenta, ya tenía tres meses. Hablé con mi novio y decidimos tenerlo. Él tenía un buen trabajo y no había muchos problemas de dinero”, relata Yeney.
El embarazo se desarrolló sin contratiempos y con apoyo de la familia, que asumió parte del acompañamiento durante la gestación y posterior cuidado de su hijo Diego, ahora con cinco años de edad. Yeney recuerda que la principal ayuda siempre la recibió de su madre y su suegra. “Las mujeres estamos más preparadas para estas cuestiones”, asegura.
Diosvani, por su parte, cree que él hizo “lo necesario, pues alguien tenía que llevar la comida para la casa. Además, ellas realmente se entienden mejor en eso del hospital”.
Inequidades… varones bajo lupa
Cada vez son más las historias de personas cuya existencia cambió, de un momento a otro, debido a un embarazo no deseado. Tener hijos e hijas, cuando no se han concebido con anterioridad, limita las posibilidades de realización personal y familiar de mujeres y hombres.
En ese contexto, la mayoría de los estudios revelan la centralidad de las mujeres en las decisiones de dar continuidad o interrumpir el embarazo, así como en las gestiones médicas asociadas a la maternidad. La presencia de los hombres en el proceso de reproducción suele ser de satisfacción de las necesidades materiales y económicas.
Entrevistas realizadas a jóvenes de la capital reafirman que madres, abuelas, hermanas, primas y tías a involucrarse más que los varones en el proceso de atención a la embarazada, decida o no continuar con la gestación.
Ana Laura, de 17 años, cuenta que su hermana mayor se hizo una interrupción y solo se lo confesó a la suegra, quien la acompañó a consulta. “Luego se complicó y tuvo que avisarle a papá”, dice.
En otros casos, las jóvenes embarazadas piden ayuda desde un inicio a sus madres, pero la falta de confianza y fallas en la comunicación provocan que “muchos padres ni se enteren”, comenta Hatshuko, de la misma edad.
La ausencia o presencia marginada de los varones en la toma de decisiones relacionadas con la planificación de la familia es un tema poco estudiado.
La doctora Aissa Naranjo Dojer, quien realizó su tesis de maestría sobre la asistencia de hombres y mujeres de la capital a las consultas de planificación de la familia, asegura que dicha problemática debe mirarse desde la cultura. “Varios hombres alegaron que no asistían por el horario del servicio. Según decían, en el trabajo no los justifican por esas cuestiones. Pero era más un tema de prejuicios, que no los dejaba asumir libremente estos temas”, puntualiza.
La experiencia cotidiana demuestra que la llegada de los varones a consulta se debe a que la mujer ha presionado. “Estos servicios habitualmente estaban en hospitales maternos y a los hombres les costaba sentarse en un lobby, donde los estuvieran mirando. La primera dificultad de las consultas era su propia ubicación”, explica.
Sin embargo, Naranjo Dojer reconoce que “algunos hombres están más motivados en saber sobre esos temas que las propias mujeres, debido a que poseen menos información. Ellas, a veces, creen saberlo todo”.
Cualquier trabajo sobre la planificación familiar debe tener en cuenta, además, la conflictiva relación entre los varones y su salud. Como advierte el sociólogo Raynier Hernández Arencibia, del CIPS, “los hombres no tienen una relación cordial con las consultas médicas. Un análisis de la construcción cultural de las masculinidades permite entender que los varones suelen descuidar su salud y, precisamente, la planificación ha estado muy relacionada con enfoques médicos y epidemiológicos”.
Por otro lado, aunque las expectativas sociales sobre la convivencia en familia se sustentan en la equidad, no se trabajan adecuadamente los procesos educativos. “Desde la niñez –sostiene Hernández-, la socialización crea distinciones. A las niñas se les enseña para la vida privada, pero no sucede así con los varones”.
No obstante, sería erróneo afirmar que los hombres no se vinculan a la toma de estas decisiones. “Las investigaciones muestran que sí participan, aun cuando sea en la reafirmación de la decisión de la mujer o por omisión, al dejar que ella decida en última instancia”, subraya.
Hernández acota que cualquier mirada al desenvolvimiento de los hombres debe estudiar la paternidad como un tema central. Habría que reflexionar más sobre el placer y la felicidad que produce el deseo legítimo de ser papá o sobre la vivencia de esta experiencia como reafirmación de la masculinidad.
Por Dixie Edith, Jesús Muñoz y Sara Más
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Cuando Yeney Cabrera confirmó que estaba embarazada, cursaba el segundo año de Psicología, en una sede universitaria del municipio Mantua, en Pinar del Río. Su pareja, Diosvani Peña, trabajaba en el sector del turismo cuando supo que sería papá. Ninguno había pensado aún en tener un bebé. “Nos descuidamos y, cuando me di cuenta, ya tenía tres meses. Hablé con mi novio y decidimos tenerlo. Él tenía un buen trabajo y no había muchos problemas de dinero”, relata Yeney.
El embarazo se desarrolló sin contratiempos y con apoyo de la familia, que asumió parte del acompañamiento durante la gestación y posterior cuidado de su hijo Diego, ahora con cinco años de edad. Yeney recuerda que la principal ayuda siempre la recibió de su madre y su suegra. “Las mujeres estamos más preparadas para estas cuestiones”, asegura.
Diosvani, por su parte, cree que él hizo “lo necesario, pues alguien tenía que llevar la comida para la casa. Además, ellas realmente se entienden mejor en eso del hospital”.
Inequidades… varones bajo lupa
Cada vez son más las historias de personas cuya existencia cambió, de un momento a otro, debido a un embarazo no deseado. Tener hijos e hijas, cuando no se han concebido con anterioridad, limita las posibilidades de realización personal y familiar de mujeres y hombres.
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| Una adecuada planificación de la descendencia por acuerdo e implicación de la pareja contribuye al desarrollo de los proyectos personales y familiares de vida. |
Entrevistas realizadas a jóvenes de la capital reafirman que madres, abuelas, hermanas, primas y tías a involucrarse más que los varones en el proceso de atención a la embarazada, decida o no continuar con la gestación.
Ana Laura, de 17 años, cuenta que su hermana mayor se hizo una interrupción y solo se lo confesó a la suegra, quien la acompañó a consulta. “Luego se complicó y tuvo que avisarle a papá”, dice.
En otros casos, las jóvenes embarazadas piden ayuda desde un inicio a sus madres, pero la falta de confianza y fallas en la comunicación provocan que “muchos padres ni se enteren”, comenta Hatshuko, de la misma edad.
La ausencia o presencia marginada de los varones en la toma de decisiones relacionadas con la planificación de la familia es un tema poco estudiado.
La doctora Aissa Naranjo Dojer, quien realizó su tesis de maestría sobre la asistencia de hombres y mujeres de la capital a las consultas de planificación de la familia, asegura que dicha problemática debe mirarse desde la cultura. “Varios hombres alegaron que no asistían por el horario del servicio. Según decían, en el trabajo no los justifican por esas cuestiones. Pero era más un tema de prejuicios, que no los dejaba asumir libremente estos temas”, puntualiza.
La experiencia cotidiana demuestra que la llegada de los varones a consulta se debe a que la mujer ha presionado. “Estos servicios habitualmente estaban en hospitales maternos y a los hombres les costaba sentarse en un lobby, donde los estuvieran mirando. La primera dificultad de las consultas era su propia ubicación”, explica.
Sin embargo, Naranjo Dojer reconoce que “algunos hombres están más motivados en saber sobre esos temas que las propias mujeres, debido a que poseen menos información. Ellas, a veces, creen saberlo todo”.
Cualquier trabajo sobre la planificación familiar debe tener en cuenta, además, la conflictiva relación entre los varones y su salud. Como advierte el sociólogo Raynier Hernández Arencibia, del CIPS, “los hombres no tienen una relación cordial con las consultas médicas. Un análisis de la construcción cultural de las masculinidades permite entender que los varones suelen descuidar su salud y, precisamente, la planificación ha estado muy relacionada con enfoques médicos y epidemiológicos”.
Por otro lado, aunque las expectativas sociales sobre la convivencia en familia se sustentan en la equidad, no se trabajan adecuadamente los procesos educativos. “Desde la niñez –sostiene Hernández-, la socialización crea distinciones. A las niñas se les enseña para la vida privada, pero no sucede así con los varones”.
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Aún se debe reflexionar más sobre el placer y la
felicidad que produce el deseo legítimo de ser papá.
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Hernández acota que cualquier mirada al desenvolvimiento de los hombres debe estudiar la paternidad como un tema central. Habría que reflexionar más sobre el placer y la felicidad que produce el deseo legítimo de ser papá o sobre la vivencia de esta experiencia como reafirmación de la masculinidad.
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